VIRTUALIZACIÓN

 Alta Disponibilidad

Dada la criticidad que toma el equipo en el cual se ubican todas las máquinas virtuales de una empresa, es importante tener en cuenta la opción de montar el entorno de virtualización haciendo uso de un mínimo de dos equipos para así garantizar la continuidad de la operativa de la empresa aún en el caso de que se produzca una avería grave en uno de los equipos. Esta solución redundantes es lo que se conoce como Cluster de Virtualización en Alta Disponibilidad.

Estos sistemas están constituidos por dos o más nodos configurados de tal modo que se permita la ejecución de máquinas virtuales de forma simultánea en ambos nodos del cluster, pero en caso de caída de uno de los nodos del cluster, el nodo hermano asume su papel ejecutando sus máquinas virtuales, de tal modo que se garantiza la continuidad en el servicio de virtualización.

Veamos un ejemplo para entender mejor la importancia de la alta disponibilidad. Imaginemos que tenemos nuestro sistema de virtualización formado por un único servidor físico en el cual ejecutamos cuatro máquinas virtuales, una como servidor de ficheros, otra para nuestra aplicación de contabilidad, un servidor de correo IMAP y un controlador de dominio.

 

Cualquier avería que se produzca en el servidor de virtualización dará lugar a que todos los servidores dejen de funcionar, provocando molestias a los usuarios hasta que la avería sea resuelta. Si se trata de una avería de hardware grave (por ejemplo, un fallo en la placa base) podemos llegar a estar varios días, incluso semanas, con el sistema parado, lo cual puede repercutir en importantes pérdidas económicas y de negocio.

 

En el siguiente gráfico se puede apreciar una configuración en cluster de dos nodos, en la cual las máquinas virtuales correspondientes al servidor de ficheros y a la contabilidad se ejecutan en uno de los servidores, mientras que las correspondientes al correo y controlador de dominio windows en el otro servidor. Es decir, estamos repartiendo la carga de trabajo entre los dos servidores de virtualización que forman el cluster.

 

En una arquitectura cluster de este tipo, una avería de cualquier índole (por ejemplo, que se estropee la placa base) en cualquiera de los nodos no implica una parada del sistema, dado que las máquinas virtuales que estuvieran funcionando en el nodo estropeado pasan a ejecutarse automáticamente en el otro nodo sin que el usuario tenga constancia de la avería.

 

Gracias a es esto se puede solucionar la avería sin interrupción de servicio.


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